Saltar al contenido

El Coronavirus también infecta la economía

Las empresas alemanas están deteniendo los viajes de negocios a China, otras temen los cuellos de botella en el suministro. Las consecuencias a largo plazo del coronavirus son esperables sobre todo en países de gran exportación como Alemania.

Cuando la crisis de la enfermedad pulmonar del SARS afectó a China, y a Hong Kong en particular, hace 17 años, el impacto económico fue significativo: menos comercio, menos viajes, pérdidas en los mercados de valores. En ese momento, sin embargo, la participación de China en la economía mundial era de alrededor del cinco por ciento. Hoy en día es el 16,5 por ciento. Así que cuando China empieza a toser, las consecuencias son más severas.

Los efectos de la recuperación anterior “podemos olvidar”

Los efectos negativos del brote de coronavirus afectarán el crecimiento de China en el primer y segundo trimestre de 2020, dice el economista de Hong Kong Nick Marro del grupo de reflexión Economist Intelligence Unit. “Esto es problemático porque la economía china se acaba de estabilizar”, explica. Ha habido signos de recuperación en el comercio y la fabricación, en particular en noviembre y diciembre.

Como otro aspecto más, añade: “También acabamos de recibir una noticia relativamente buena debido a la primera fase del acuerdo con los EE.UU. en la disputa comercial. En otras palabras, originalmente nuestras previsiones para la primera mitad del año eran positivas, con un crecimiento más lento en el tercer y cuarto trimestres. Pero ahora prácticamente podemos olvidarnos de esas suposiciones”.

Los emplazamientos de la empresa alemana en Wuhan

Quedan muchas preguntas sin respuesta: por ejemplo, si las vacaciones obligatorias en algunas empresas se volverán a prolongar y cuándo terminará la cuarentena de numerosas ciudades. Wuhan, el epicentro de la enfermedad, es un centro para las empresas de logística. Primero tienen que encontrar otras rutas de entrega. Empresas alemanas como Bosch o Webasto tienen sedes en Wuhan. Ya existe una gran preocupación por las cadenas de suministro.

Amortiguador para los países de exportación como Alemania

La crisis del SARS le costó a China más de un uno por ciento de crecimiento en 2003, y el virus coronavirus podría costarle a China entre la mitad y el uno y medio por ciento de crecimiento, según estima el economista Nick Marro. Un uno y medio por ciento menos, eso también sería un claro amortiguador en todo el mundo, explica Marro:

El alivio de la disputa comercial entre los Estados Unidos y China habría dado lugar a la diversificación de las exportaciones y generado más demanda de China. “Todo esto podría desaparecer, dependiendo de cómo se desarrolle el virus”, dice Marro. Esto tendría efectos negativos, especialmente en los países de exportación como Alemania.

Pregunta central: ¿Cuándo estará el virus bajo control?

Los próximos días decidirán cuán fuertes son los efectos a largo plazo. Esta es también la opinión del analista económico de Beijing, Henry He, del instituto de investigación de la aseguradora Anbang. Su equipo espera un crecimiento de 0,5 a 1 por ciento menos en el año en curso.

Los posibles efectos negativos se calculan también sobre la base de la fuerte interrelación que existe hoy en día en la economía mundial. Las cadenas de suministro han pasado hace mucho tiempo por varios países. Las interrupciones pueden llevar a paradas de producción en el otro lado del mundo. Ya está claro que la economía de China no saldrá indemne de esta crisis.